El viernes 29 de mayo llega a librerías el libro ‘Celtas Cortos, 40 años con hebra’, escrito por el músico y autor aragonés Gregorio Ibáñez Gómez.
El volumen recoge la trayectoria del grupo Celtas Cortos en su 40 aniversario fruto de la investigación del autor, el músico Gregorio Ibáñez. El prólogo lo ha redactado el violinista y trombonista Alberto García y el epílogo le corresponde a Fernandisco. También se incluye un ‘museo’ de fotografías en color.
Está confirmada la presencia del autor para firmar ejemplares a todos los fans del grupo en:
Feria del Libro de Madrid: domingo 31 de mayo, de 19h-21h
Feria del Libro de Valladolid: martes 2 de junio, de 19h-20h en la caseta oficial de firmas.
Feria del Libro de Zaragoza: domingo 7 de junio, de 18h a 21h.
Celtas Cortos, 40 años con hebra detalla la trayectoria musical del grupo en sus cuarenta años de andadura ininterrumpida. Escrito con entusiasmo para los fans, es un libro imprescindible para todos los amantes de la música de las últimas décadas.
Con canciones que son himnos, Celtas Cortos ha convertido en inolvidables infinidad de momentos para varias generaciones de la sociedad española.
El libro desgrana temas apasionantes como el origen del grupo, el porqué de esas creaciones, el logro de tantos números 1, cómo sobreviven a los retos en diferentes épocas de la industria musical: frente a la piratería, con la música en streaming… mientras tantos otros grupos quedaron en el camino. En definitiva, el lector conocerá en profundidad el universo de Celtas Cortos para amarlo más si cabe.
Como eterno estudiante de música interesado en la música popular urbana, en este libro el autor Gregorio Ibáñez desarrolla una versión más amplia y editada con tono divulgativo de un trabajo fin de máster en investigación musical que mereció la matrícula de honor.
Celtas Cortos, 40 años con hebra se publica con motivo del 40 aniversario del grupo. Cuenta con prólogo de su violinista y trombonista Alberto García, y con epílogo del reconocido locutor de radio Fernandisco. Además, el libro incluye un amplio museo de fotografías en color.
“Me identifico como storyteller totalmente con Celtas Cortos. Contar cuentos sigue siendo lo más bonito de la historia. La conexión emocional de creatividad que produce el talento, con las melodías del alma; y siempre, siempre, con un estribillo matador’, recalca el locutor Fernando Martínez Teruel, ‘Fernandisco’.
Sobre el autor
Gregorio Ibáñez Gómez (Zaragoza, 1980) es profesor de formación profesional, músico y matricero. Se educa musicalmente en el colegio de Infantes del Pilar, donde comienza a tocar la viola con su maestro Leopoldo Aragón. De él recibe las primeras influencias de la música popular, pues era seglar y tenía un amplio recorrido en los grupos de música zaragozanos de los años 60 y 70.
En el colegio de Infantes recibe formación de canto gregoriano con Luis Prensa. Pertenece al mismo curso de infantes que Alberto Cebolla, con quien compartirá, tras su paso por el colegio, actuaciones y grabaciones con la Schola Gregoriana Domus Aurea, dirigida por Prensa y posteriormente con la Schola Cantorum Paradisi Portae, dirigida por Cebolla. Tanto Prensa, anteriormente, como Cebolla en la actualidad, ocupan la cátedra de musicología del Real Conservatorio Superior de música de Madrid.
Mientras, continúa con sus estudios de viola por un lado y matricería por otro. La referencia de música pop que tiene en su adolescencia es el grupo Celtas Cortos, pues es el grupo español que distingue y reconoce por su violinista. Desde los dieciséis años forma parte de grupos de música popular, aún conserva grabada en casete la primera vez que improvisó sobre un tema rock. Pasó por diversas formaciones, la más reseñable fue «El Hombre Azul», proyecto de Gonzalo Alonso tras disolver Días de Vino y Rosas, grupo que tenía con Juan Aguirre antes de que Juan pasase a formar parte del dúo Amaral.
Coincide con músicos de dilatada trayectoria como Laurent Castagnet (Loquillo, Rosario, Miguel Ríos…), Guille Martín (Calamaro, Jaime Urrutia, Los Rodriguez…) o Guillermo Mata (Berzas, Los Gandules, El Hombre Lento…). En este ambiente, lo estudiado en el conservatorio se desvanece en una neblina y comienza a aprender nuevos recursos que conectan con aquellos de jazz de los que le había hablado Leopoldo Aragón años ha.
También se adentra en el folclore, a través de la rondalla Raíces Taustanas, la cual dirige entre 2012 y 2015. De esta dirección emana una colaboración con el músico especializado en jota aragonesa Sergio Aso, quien cuenta con él para diferentes proyectos en Aragón TV. Previamente realizó un estudio sobre el histórico músico de rondalla taustano, Ángel García «el Botero», cuyos resultados se pueden consultar en la página web de la asociación cultural «el Patiaz» de Tauste.
Esta asociación le ha distinguido en dos ocasiones con sendas becas, la primera para el estudio ya mencionado y la segunda para el estudio y recuperación de la zarzuela Los Voluntarios de Tauste (1896) del maestro Santonja. También realizó un estudio sobre los Aragüés, familia de músicos oriunda de Tauste, cuyo último representante musical, Tomás Aragüés Bernad lo recibió varias veces y pudo realizar una investigación de su obra y la de su padre. Entre la obra de Aragüés Bernad figura la misa en castellano más cantada de la iglesia católica, la cual se recuperó en su versión original, a cuatro voces. Arreglada para ser acompañada por orquesta en abril de 2016, se recoge igualmente en la web de «el Patiaz».
En 2013 fundó la Orquesta de Cámara de las Cinco Villas para llevar conciertos a pueblos de esta comarca, fruto del trabajo realizado desde 2008 en la escuela de música de Ejea de los Caballeros como profesor de conjunto instrumental. Todo compaginado con trabajos por cuenta ajena y como profesor interino hasta que aprobó las oposiciones para el cuerpo de profesores de formación profesional en verano de 2016, en Asturias.
En 2015 creó la empresa GIG Servicios Musicales, con la que dio servicio a localidades de todo Aragón hasta 2021, con propuestas propias, a la carta y ofertando producciones de compañeros con quienes había ido tocando a lo largo de su trayectoria vital, como el guitarrista Fernando Pérez o el teclista Óscar Carreras, igualmente compañero en los Infantes del Pilar y actual director de la escuela municipal de música del ayuntamiento de Zaragoza.
A partir de 2019 se interesó en el estudio de la interpretación de música antigua tras haber recuperado con el luthier Iñaki Argiñarena el violonchelo da spalla, partiendo de unos planos de la revista especializada The Strad, sobre los trabajos de Sigiswald Küijken y Dmitry Badiarov (La petite bande) en Bélgica y Países Bajos. Tomó clases de interpretación solista, cámara y orquesta con Teresa Casanova y Ángel Sampedro.
En 2022 desarrolla unos problemas neuromusculares que lo llevan a estar más de año y medio sin tocar instrumento alguno y que actualmente le permiten tocar durante quince minutos seguidos, o más tiempo si son piezas breves y hay descanso de por medio. Ese mismo verano de 2022 se cruza de nuevo con Celtas Cortos en un concierto en Ejea de los Caballeros. Impactado positivamente de nuevo por aquel violinista (Alberto García) que recordaba de su adolescencia, solicita poder saludarlo a un miembro del equipo (José Miguel Gutiérrez del Burgo, road manager), que lo cita para después de tres semanas en Alagón.
El 16 de julio, conoce a Alberto García, y tras una animada conversación, firma de violín incluida, Alberto le invita: «¿Quieres tocar un tema?» Ese día tocó por antepenúltima vez antes del parón forzoso, el tema «20 de abril». Ahí comienza el germen de una relación cada vez más cercana.
Es a partir de entonces que se interesa por la investigación, animado en primer lugar por Mª Concepción Darijo, catedrática en el Conservatorio Superior de Música de Castellón y que fue su profesora de historia de la música. Así, tras superar las asignaturas teóricas, obtiene el título de graduado en interpretación de música antigua con viola barroca y posteriormente realiza el máster en investigación musical de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) cuyo TFT se titula Cuatro décadas de Celtas Cortos. Claves para la permanencia de un proyecto musical de juventud, en una industria estética, económica y humanamente cambiante.
Consigue la mención de matrícula de honor y en la defensa del TFT, es animado por la doctora María-Teresa Ferrer a realizar la divulgación de este. Y hasta aquí se ha llegado.
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Fotografía principal: Rubén Ortega
