El beso de Salzillo en Valladolid

Salzillo. El instante detenido. Hasta el 23 de agosto de 2026 en el palacio de Villena

“Al que yo bese, ese es; prendedlo y llevadlo con seguridad”, y así fue como Salcillo reprodujo este pasaje, recreándose con una dramática interpretación del arresto de Cristo en el huerto de Getsemaní.

El paso se halla compuesto por cinco tallas que el Genio Napolitano divide principalmente en dos escenas. Por un lado, un Jesús de rostro sereno observa impávido cómo Judas le besa en la mejilla izquierda; el discípulo de cabellos rojizos evita intencionadamente cruzar su mirada con la del Rabí.

La acción la completa el soldado colocado detrás dispuesto a conducir a Cristo ante las autoridades judías; primero a la Casa de Añas y luego al palacio de Caifás donde le aguarda el Sumo Sacerdote y el Sanedrín.

Pedro con espada alzada en un arrebato de furia se prepara para asestar un tajo a un aterrado Malco desparramado por el suelo.

Un dueto emocionalmente encontrado y que gracias al M.N.E. aquí cobra vida en un plano más inferior, en una posición menos contrapicada, girando hacia el espectador las imágenes del Maestro, el traidor y el militar, otorgando así al grupo una mayor horizontalidad, un mejor visionado del todo conjunto hacia el espectador.

En 1735 el Genio Napolitano, ingresa como Cofrade de esta Cofradía de Jesús Nazareno, quedando exento de pagar cuota al suscribir un documento con Don Macián de Molina por la realización del Beso de Judas, con un coste de 6992 reales y 32 maravedís, costando solo Jesús 3222 reales.

“He recibido del señor don Francisco Antonio de Sierra, receptor que fue del Santo Oficio de la Inquisición de esta ciudad [Murcia], cincuenta y dos pesos de a ocho reales plata cada uno, los mismos que dicho señor don Juan Antonio me tenía ofrecidos para ayuda de las hechuras del paso del Prendimiento de Nuestro Padre Jesús Nazareno que se está haciendo, y para que conste doy este [recibo] que firmo en Murcia, a siete de agosto de mil setecientos y cinco años. Son 52 pesos de a 8 reales en plata. Francisco Salzillo [firma]”. (AHPM, Fondo Notarial, Prot. 2501, f. 153 de la Partición de bienes de don Juan Antonio de Sierra, 1735).

Nos encontramos en el primer encargo de un joven e inexperto escultor llamado Francisco Salzillo Alcaraz en 1736. Se componía el Prendimiento de “Jesús Nazareno, San Pedro, Judas, Malcon y un sayón.” El Señor portaba una túnica violácea de tisu de plata, portando en la testa, del mismo metal una diadema “y lo interior de lienzo bramante, San Pedro , la túnica de tafetán verde y la capa carmesí, Judas con túnica y capa pajiza de tafetán y devajo sus túnicas de dicho lienzo”.

Es posible que solo fuera la imagen de Jesús obra de Francisco, realizando las otras piezas por su Padre, como indica Belda Navarro, el resto se observa a través de las fotos conservadas rasgos estilísticos a Nicolás Salzillo.

Le acompañaba el Gremio de los pañeros, en sus salidas en Semana Santa. Pero no debió ser del gusto de la Cofradía de Jesús Nazareno que decide sustituir el antiguo por este mismo de Salzillo en 1763, teniendo un costo de 8602 reales y vendiendo el primitivo a Orihuela.

Hallamos pues, con su tercer intento definitivo del imaginero y el único conservado integro. Este siendo el culmen del pasaje. [El segundo fue para la Cofradía California de Cartagena de Murcia en 1761, solo se conserva a Malcon.]

Nos presenta al Mesias de pies, descalzo y con los brazos extendidos, el zurdo toma entre el al que lo va a entregar. Hombre de largos y negros cabellos serpenteantes y de una faz calmada llena de aceptación. Sus oscuros ojos observan atentamente al felón. Viste una elegantísima túnica de mangas amplias en tonalidad verde musgo con esgrafiado de finísimo rayado del oro ceñida a la cintura mediante una áurea cinta.

El escote de cuello abierto con corte triangular se encuentra ricamente decorado por un ancho festón dorado bordado con elegantes motivos rameados de tipo madreselva; misma ornamentación que exhibe en los puños. Por el contrario, la gruesa cenefa del bajo carece de ese bruñido, que sin ninguna duda resalta a la luz de la cera o de la iluminación led tornándose el color más cobrizo perlado.

La figura de un Judas también descalzo que se inclina aferrándose a Jesús y besándolo en la mejilla zurda. Sus azulados ojos se desvían intencionadamente evitando en todo momento cruzarlos con los de Cristo, porque bien sabe que lo que está haciendo aunque no está bien, ha de hacerse.

Iscariote con sus característicos cabellos cortos ondulados y entrelazados, bigote y espesa barba larga pelirroja. La posición tensa del cuello deja marcados los pliegues en la piel de su nuca.

Nuestro emblemático personaje en un estrechamiento un tanto forzado dada la situación, desliza el brazo derecho con el que rodea la espalda del Rabí posando la mano sobre su hombro derecho. El miembro superior zurdo situado hacia abajo, permitiendo que sus finos dedos de falsario se posen sobre la cadera de su Maestro.

En cuanto a su atuendo, lleva puesta una túnica lisa de un intenso negro con holgados y brillantes festones áureos que han sido elegantemente engalanados en foliados, replicándose tanto en la cenefa del cuello como en los remates de las mangas o en el bajo que protege la pieza.

El manto queda ajustado sobre el hombro diestro, cayendo el resto de la tela sobre el propio brazo que cubre. De tonalidad pardo anaranjada, ribeteado con una filigrana de noble metal en la que se han bordado estampados florales.

Detrás, completando el retrato de la lealtad rota, la presencia de un soldado armado con una intimidatoria alabarda que sostiene con firmeza en su mano izquierda.

Un individuo curtido en numerosas contiendas conocedor de lo que se le ha encomendado, de ahí su posee con la pierna zurda en avance y el brazo diestro extendido al frente con la zona palmar de la mano dirigida hacia la espalda de Jesús.

Militar de rostro serio con ciertos aires caballerescos, tez morena, nariz afilada, oscuras cejas, bigote y barba lignitos a lo nazareno.

Protege su cabeza mediante un casco de tipo bacinete con cresta y borde plano, dotado de una visera abierta con la colorida decoración de un penacho de plumas. Para el resto del cuerpo una armadura de líneas rectas muy de diseño italiano formada por el peto, espaldar, hombreas, guardabrazo, codal y antebrazos; realizada en láminas de acero articuladas que facilitan el movimiento de las coyunturas. La prenda que se halla bajo la coraza florece entre las musleras y la sobrebarriga en abullonados pliegues pardo anaranjados con decoración de delgadas líneas caqui que es recogida tras la espalda mediante un voluminoso anudamiento y gruesa lazada, dejando caer el resto de la tela.

Curiosamente las piernas quedan al descubierto sin protección alguna. En cuanto a su calzado, parece ser una peculiar mezcla de la bota militar del siglo XVIII con una sandalia de corte clásico en un llamativo verde caña; guiño quizás a las ataduras de las esparteñas que cubren desde la media pierna hasta la mitad del pie dejando el resto al aire.

El trance de alto contenido emocional nace de un impulsivo y violento Pedro que no duda en defender al Rabí con gran virulencia. Poderosa escenificación fidedigna del Pescador por parte de Salcillo que recuerda por su fuerza al San Jerónimo de Montañes, doblegando a un Malco tirado en el suelo de una forma patética suplicando por su miserable vida.

El hijo de Jonás bien posturado, gira entorno así mismo encarándose al siervo de Caifás al que inmoviliza por el pecho con su descalzo pie. Se inclina recogiendo con entereza entre su puño

cerrado parte del tejido del manto dejando al descubierto la pierna. El brazo diestro alzado con decisión, preparado para asestar un mortífero golpe del arma que con agarre de hierro sostiene entre sus dedos. La musculatura se marca bajo la piel descubierta tras la manga que se ha recogido por la acción de la gravedad. El afilado filo del sable corto de caballería ligera resplandece amenazador; ha sido escalado a una longitud más corta, como la de un Hanger. Su aspecto intermedio entre el sable largo y el chafarás, con la hoja mucho más delgada, lo hace ideal para asestar tajos en combates cercanos. Guarda y empuñadura doradas junto al sencillo pomo plateado, complementan al acero convirtiendo en una pieza tan bonita como mortal.

Cefas ha entrando en la madurez con una calvicie pronunciada y cabellos de algodonosos rizos agrisados. Su enojado rostro de marcadas y nítidas arrugas, firme mirada azulada y espesa barba plateada acaracolada.

Los ropajes despliegan una elegante policromía. Túnica ceñida a la cintura mediante una tira argentá malteada que transmite tonalidades azul océano y gencian perlado, ahí donde los pliegues forman sombras más pronunciadas. La textura con abultados drapeados y plisados del tejido se mueven sincronizadamente con su dueño. La ornamentación sigue un patrón parecido al que ya vimos en la imagen de Cristo con la técnica del sutil rayado de los dorados, pero aquí, la pieza ha sido engalanada usando largos rameados áureos con flores tetrámeras a punta de pincel, del mismo cerúleo que se ve en el manto para que resalte sobre el oro bruñido. El diestro policromador a graneado con picados cada una de las recreaciones vegetales confiriendo a estas una apariencia tridimensional. Por el contrario, el forro interior exhibe una contrastada sencillez en oro perlado.

El amplio escote permite discernir la clavícula y la marcada tensión de nervios y tendones bajo la piel dejando vislumbrar los retazos del fino lienzo que usa como camisola. Completa su atuendo con un vívido manto pardo anaranjado con pasamanería del palmetas donde nuevamente se emplea la metodología de matear el fulgente elemento.

Iscariote tendido en el suelo es pisoteado sin contemplaciones; tipo feo de concepción tan patética y de gran cobardía, en el que el Genio Napolitano transponde la agitación del pavor que transpira por cada uno de los poros de la piel siervo de Caifás. En posición de cúbito supino se apoya con un aire de teatralidad sobre codo, antebrazo, costado, muslo derecho y talón hacia donde gira y confluye el movimiento de la escultura. La pierna y el brazo izquierdo se alzan no solo para equilibrar el cuerpo, aquí se percibe el instinto de superveniencia. En su mano diestra porta un pequeño farol de plata en el que rezan las palabras, “Juan Tomas 1887”.

La cabeza ladeada hacia Pedro; el rostro de Malco a sido esculpido bajo el terror absoluto, con unos ojos completamente desencajados y la boca abierta emitiendo un profundo grito de auxilio.

Y es que de verdad este individuo es francamente desagradable, no solo por su actitud, también por su aspecto con esas cejas serpenteantes, espeso bigote negro, largas patillas y la grotesca barba que le nace a rodales. Salcillo se encarga de que su oreja permanezca al descubierto y alcance de la ira del Pescador tal y como se narran en las escrituras.

Su forma de vestir está muy estudiada con una camisola verde caña con franjeados ya utilizados en azul y mangas recogidas a la altura de los antebrazos. Sobre esta prenda se observa otra en tonos asalmonados que sobresale entre la armadura justo donde se produce la unión al tronco y las partes superiores e inferiores; una combinación de unas almillas o jubón de armas más calzones o zaragüellas para amortiguar el peso del metal y proteger la piel al mismo tiempo, que se facilita el juego de las piernas cubiertas con unas calzas Mouflé amarillo pastel con patrón de franjas negras verticales guarnecidas por soladas.

La media armadura con la que se protege es una discoraza con enlazados de tiras metálicas que permiten una gran movilidad, muy necesaria en esta escenificación; una banda de tela amarilla con esas finas listas ahora en negro cruza el pecho desde el hombro izquierdo.

Como las gentes del mediterráneo cubre su cabeza con un chupat que visibiliza la oreja. Es un sencillo gorro cónico de tela del mismo color y tejido ya usado para acolchar la armadura, con una tira ceñida al cuero cabelludo de tal manera que el tocado no puede salir disparado cuando cae al suelo; asociado a siervos esclavos o personajes de baja condición social en la iconografía religiosa y militar de la época.

Según la leyenda y tradición oral murciana, recogida en el libro de la “Pasionaria”, un extranjero alemán quiso adquirir por 25000 francos el brazo de la figura de San Pedro, que le debió causar tanta expectación. Este mito fue evolucionando, a que su comprar y el pago de la misma sería su peso en oro, la pena es que no queda más documentada sobre él. “He oído decir muchas veces, que, después que se hubo entusiasmado examinando los pies, un turista alemán tuvo mayor motivo de entusiasmo y ofreció 25.000 francos por el brazo derecho de San Pedro… ¿Valen menos aquellas dos cabezas de Jesús y Judas que no resultan pegadas, aunque tan próximas y unidas?”.

En 1896 se realiza una restauración, por hallarse el grupo con desperfectos y la elabora el escultor Francisco Sánchez Tapia y su hija Cecilia, dejando las esculturas como salidas del propio taller de Salzillo.“… recordamos la capa de San Pedro, rota en algunas pequeñas partes y llenas, como la túnica de Jesús y armaduras de Malcon y del Soldado, de rozaduras, puntos blancos, manchas y otros desperfectos, que ya por completo han desaparecido, sin que por esto el ojo más escrutador pueda advertir donde han puesto su inteligencia pincel el hábil escultor D. Francisco Sánchez y su hija Cecilia, quien en estofados e imitaciones a lo antiguo raya a grande altura y puede habérselas con la más pintada maestra.”(Cuartos bien invertidos, publicado en las provincias de Levante 21/03/1896.)

“Los pesos de este paso son: Jesús y Judas 119 kg., San Pedro 112, Soldado romano 59, Malcon 48, la tarima sobre que van estas figuras 261, las varas con que se las lleva 93; total 695 kg. O sean 60 arrobas 10 libras.” A raíz de esto, se empezó a pensar que el enlienzado no era original de nuestro autor llegando a dilucidar que eran Jesús y Judas esculturas de vestir, y se pensó que las cabezas de estos, son de un mismo bloque tallado.

Tras diversas y oportunas gestiones por parte de Cofradía de Jesús Nazareno. En 2026 se ponen en contacto con el Centro de Restauraciones de Murcia, para examinar a las imágenes de Jesús y Judas. Se decidió realizar un Estudio Endoscópico del Interior, en la Iglesia de la Hermandad, utilizando ese aparto por ser pequeño y no emitir radiaciones. El 20 de junio del 2017 don Francisco Eduardo López Soldevilla director del Centro y Juan Antonio Fernández Labaña Técnico Superior, estuvieron durante más de dos horas analizando las piezas.

En octubre del 2018 se decide trasladar las tallas al Centro del CARM. para seguir estudiándolas y hacer además una investigación radiográfico, un examen pormenorizado con luz visible, un macro fotográfico de la superficie de la obra, luz fluorescencia ultravioleta y una nueva endoscopia. [Duro 5 días.]

El informe revelo que el estucado de la túnica de Jesús es la original y que esa leyenda de que eran figuras de vestir, es totalmente errónea, siendo el enlienzado que lo elaboro Salzillo, con una policromía muy antigua y que es la que usaba él.

Ambas esculturas utilizaban un bastidor interno básico, compuesta por un armazón de madera, donde se apoya el tejido grueso con una estructura de tafetán posiblemente de cáñamo, todo agarrado con clavos de diferentes tamaños y ubicaciones, usado en otros grupos como los discípulos de la Oración del Huerto de Cartagena.

Se hallaron la huellas de repolicromados en las mismas, por el examen de luz fluorescente de ultravioleta. El examen endoscópico reveló que las tallas tenían una estructura similar a las esculturas de vestir del napolitano, pero más burdas y tosca.

La talla de dos cabezas desde un mismo tronco es muy complejo y posteriormente es posible la aparición de grietas. El Imaginero realizaba este tipo de obras que era la colocación en la estructura interna incluida las cabezas manos y pies, aplicando su magia de policromías, estofas y demás.

Las radiografías desvelo que estaba compuesta por varias partes que se unían con clavos largos. Todo esto para crear una falsa impresión al espectador, de que fuera de una sola pieza. La aplicación de aparejo, policromía y estofado, es para considerarle un genio en esta técnica

mostrada en otras obras. Se puede asegurar que es inigualable tanto en la creación de escenas y en la aplicación del embarrado.

La participación en la Semana Santa la hace a las 8:00h. y se recoge a las 13:00h. (A las seis horas solares como recoge sus antiquísimas Reglas.)

El recorrido es el siguente: «P, San Agustín (rodeándola), Calle García Alix, P. Pedro Pou, Calle Vidrieros, P. San Antolín, Calle San Pedro, P. San Pedro, Calle Poeta Jara, Carrilo, P. Martinez Tornel, Calle Tomás Maestre, Glorieta de España, Calle Arenal, P. Cardenal Belluga, Calle Escultor Salzillo, P. Hernández Amores, Calle Trapería, P. de Santo Domingo, Calle Basabé, Calle Echegaray, P. Romea, Calle Fernández Ardavín, P. Santa Gertrudis, Calle Calderón de la Barca, Plaza José Esteve Mora, P. San Bartolome, Calle Santa Catalina, P. Santa Catalina, P. de las Flores, Calle Jiménez Baeza, Calle San Nicolás, Calle Santa Teresa, Calle Mariano Girada, Acisclo Díaz, P. Agustinas, Calle Agustinas, Calle Santa Cecilia, P San Agustín, al Templo».

Salzillo. El instante detenido. Del 05.05 al 23.08.26

Jesús y Judas 1,80×0,60x1m.
San Pedro
Soldado 1,80×0,60x1m. Se tomo según la tradición de este modelo a un tal don Andrés empleado de la curia.
Malcon 1,50×0,78×0,96m. Farol Hojalata de José Tomás 1897.
Portado por 26 Estantes Nazarenos peso 948kg. 4,33×2,50m.

Bibliografía:

-Semana Santa en la Ciudad de Murcia. Antonio Barceló López. Solgraf 2006.

-Francisco Salzillo. La plenitud de la escultura. Cristóbal Belda Navarro. Damara 2006.

-Vida y obra Francisco Salzillo. 2 Edición. José Sánchez Moreno. Editora Regional de Murcia 1983.

-Estudios sobre Francisco Salzillo Cristóbal Belda Navarro. Pictografía 2015.

-Historia de la Semana Santa de Orihuela. Mariano Cecilia Espinosa. Volumen II.2010.

-Francisco Salzillo Vida y Obra a través de sus Documentos. Consejería de Cultura de Murcia 2006.

-Francisco Salzillo Alcaraz y la Cofradía de Jesús (Murcia). Vicente Montojo Montojo 2010.

– Conferencia Francisco Salzillo “Estudio de las Imágenes de Jesús y Judas del Paso del Prendimiento,” por Juan Antonio Fernández Labaña, Iglesia Privativa de Jesús. 11/12/2019 Murcia.

-Pasionaria Murciana. La Cuaresma y la Semana Santa en Murcia. Pedro Díaz Cassou. Imprenta de Fortanet. Madrid 1987.

-Glosario de términos de la indumentaria Regia y Cortesana en España. (Siglos XVII y

XVIII). Margaríta Tejera Fernández. Edita: servicio de publicaciones e intercambio científico de la universidad de Málaga. (Edita: Imagraf. 2006).

-Introducción a la historia de la indumentaria en España. Francisco de Sousa Congosto.

(Editorial Istmo. 2007).

-Vestuario. Desde la prehistoria hasta Roma. Cristina Soto Ruano. (Editorial: viveLibro. 2020).

-Estudios sobre indumentaria española en la época de los Austrias. Miguel Herrero García.

(Editorial centro de estudios Europa Hispánica. 2014).

-La escultura policromada y su técnica en Castilla. Siglos XVI-XVII. Tesis Doctoral José Antonio Marcos Ríos, MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTOR PRESENTADA POR José Antonio Marcos Ríos. Director José Luis Parés Parra Madrid, 2004. ISBN: 978-84-669-0922-8 José Antonio Marcos Ríos, 1999.

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