Ricardo Ortega
El Sindicato Central de Regantes de Barrios de Luna celebra el viernes 31 de julio los actos por el 75 Aniversario del primer desembalse, acontecimiento “de especial relevancia para todos los usuarios, principalmente los regantes”, que han podido mantener una actividad económica ligada a la agricultura de regadío en los últimos tres cuartos de siglo.
Así lo recuerdan desde el sindicato central, desde donde se subraya que este hecho histórico tuvo lugar a las 5 de la tarde del 31 de julio de 1951.
Por eso van a celebrar esa efeméride, tal como se hizo con motivo del 50 aniversario, el 31 de julio de 2001.

Va a contar con el siguiente programa de actos:
– 13:30 Recepción de los asistentes
– 14:00 Discursos de las autoridades invitadas
– 15:00 Comida de hermandad al aire libre en la zona del colchón del embalse
– 17:00 Acto de apertura de compuertas que simboliza el primer desembalse.
– 17:30 Final del acto conmemorativo con la actuación del grupo de música tradicional Plaza Mayor
Además de participar en el evento numerosos regantes pertenecientes a la zona regable dependiente del embalse de Los Barrios de Luna, se contará con una nutrida representación de responsables locales, provinciales, autonómicas y nacionales que ya han confirmado su asistencia.
Regar el campo leonés
El motivo de la existencia del Sindicato Central radica en la construcción del Embalse de Los Barrios de Luna, que fue pensado para dar servicio a múltiples usuarios de diferente orden (regadíos, abastecimientos, molinos, serrerías, usos hidroeléctricos y otros usos industriales), además de conseguir mantener un caudal medioambiental en los ríos Luna y Órbigo a lo largo de todo el año y evitar en lo posible la laminación de avenidas en épocas de fuertes lluvias.
El proyecto de construcción del Embalse se inició en el año 1935 y se finalizó en el 1936.
Todo quedó paralizado con el golpe de Estado de julio de 1936 y el estallido de la Guerra Civil Española, de ahí que hasta el año 1945 no se iniciaran las obras que finalizaron de manera definitiva en 1956. Eso sí, la infraestructura se empezó a utilizar en 1951.
Fruto de esta construcción y en cumplimiento de lo establecido en la Ley de Aguas de 1879, la Dirección General de Obras Hidráulicas ordenó la creación del Sindicato Central (por la vigente Ley de Aguas pasaría a denominarse Junta Central de Usuarios) que, en un principio, solo se compuso de Comunidades de Regantes y algunos Industriales Molineros, a los que se han ido añadiendo las nuevas entidades que se han constituido y otros usuarios hasta a la composición actual.
Tal y como se especifica en el artículo 16.8 de las Ordenanzas que lo regulan, se puede considerar como objeto preferente del Sindicato Central todo cuanto pueda contribuir al mejor aprovechamiento de las aguas de los ríos Luna y Órbigo, a partir del pantano de Barrios de Luna hasta la terminación de la zona regable con aguas de dicho pantano. Y así se ha venido haciendo durante 74 campañas de riego en perfecta coordinación con los Servicios Técnicos y Agronómicos de la Confederación Hidrográfica del Duero.
Además de esta función primordial, el Sindicato presta a sus usuarios otros servicios de tipo jurídico, técnico, de recaudación ejecutiva, de control de policía de cauces, asesoramiento y apoyo en la resolución de problemas, cursos formativos, etc, además de defender los intereses de los regantes en él integrados ante cualquier cambio normativo o legislativo que pueda afectar a su actividad.
Hitos históricos
Corría el año 1935 cuando empezó a redactarse el proyecto primitivo del Embalse de los Barrios de Luna por el ingeniero de la Confederación Hidrográfica del Duero Luis de Llanos y Silvela, finalizándolo en febrero de 1936.
El objetivo que se perseguía era garantizar el abastecimiento de agua para todos los regadíos concesionales y usos industriales que se asentaban en las riberas del Luna y del Órbigo y crear nuevos regadíos llevando el agua a la sedienta comarca del Páramo, además del aprovechamiento para fines hidroeléctricos, entre otros.
Con todas estas actuaciones se pretendían dos objetivos: la generación de riqueza agrícola y frenar la despoblación que estaban sufriendo las comarcas de Luna-Órbigo-Páramo.
El bien de unos causó el sacrificio de otros y así las gentes del valle de Luna, en medio de lágrimas y sufrimiento, tuvieron que abandonar sus pueblos al ser anegados por las aguas.
En el año 1945 se adjudicaron las obras a la empresa Ginés Navarro, iniciándose en el verano de ese año. Como mano de obra se empleó a «presos y carteristas», como destaca la documentación histórica ofrecida por el sindicato central.
Paralelamente a la construcción del Embalse, se inicia la creación del Sindicato Central del Embalse de Los Barrios de Luna que agruparía en un futuro a todos los usuarios (regantes, industriales, abastecimientos, etc.) que recibieran sus aguas del embalse.
El 15 de junio de 1951 se cierran las compuertas para el inicio del primer embalsado y a las 5 de la tarde del día 31 de julio se abren las compuertas y se produce el acontecimiento histórico del primer desembalse, que sería el germen de la posterior riqueza de los pueblos que integraban las comarcas del Luna, Órbigo y Páramo.
Las personas que vivieron aquellos momentos aún recuerdan con emoción cómo se agolpaban en las márgenes de ambos ríos para ver llegar a sus tomas el agua tan esperada.

