El Diario Oficial de la Unión Europea ha publicado La Unión Europea ha publicado cuatro Reglamentos de Ejecución (UE) de la Comisión de 4 de junio de 2026 por los que se inscriben en el registro comunitario una nueva Denominaciones de Origen Protegida (DOP) de productos alimentarios españoles, la Pera del Bierzo, y las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) de la trufa negra de Teruel, Judión de La Granja y patata de Valderredible.
La inscripción de estas cuatro figuras de calidad refuerza la presencia de productos agroalimentarios españoles con reconocimiento europeo, con un total de 230 distinciones entre DOP e IGP, a las que se suman 149 de vinos y 19 de bebidas espirituosas.
Estos nuevos reconocimientos se alinean con los objetivos de la Estrategia Nacional de Alimentación (ENA), y en concreto con las medidas de preservar y fortalecer la identidad gastronómica de España y de promover las figuras de calidad diferenciada como las DOP, IGP y ETG, por su valor añadido tano para las personas consumidoras como para la cadena de suministro.
PERA DEL BIERZO
El producto amparado por la DOP Pera del Bierzo procede de la variedad Conferencia, destinada a consumo en fresco, cultivada y recolectada en esa comarca de la provincia de León. Estos frutos destacan por sus apreciadas cualidades organolépticas y su notable jugosidad en boca, su sabor dulce y su muy baja astringencia.
Los aspectos característicos de la pera del Bierzo, como el dulzor, la dureza y consistencia de la carne, la jugosidad o el rugosidad están relacionados con las condiciones del suelo y del clima que se dan en la comarca del Bierzo. Esta zona se caracteriza por tener suelos fértiles, veranos suaves, contraste térmico diario, humedad suficiente, aunque no excesiva, y persistencia de nieblas en momentos críticos.
Los factores humanos también son esenciales para asegurar la calidad de este producto. La poda se hace de forma manual con el fin de conseguir árboles equilibrados, con un esqueleto bien formado, para asegurar una correcta penetración del aire y de la luz. Así se consigue una estructura más abierta y menos densa que ayuda al sol a llegar mejor al fruto, favorece la fotosíntesis y la respiración y se consigue de este modo aumentar el calibre y la dulzura de las peras.
La recolección se lleva a cabo de una forma manual, con un arranque cuidadoso del fruto justo en la intersección del pedúnculo con la rama, cogiendo el fruto de la base y tirando de él hacia arriba. De esta forma, el pedúnculo queda entero y sin dañar, evitando el deterioro del fruto y a su vez que este dañe al resto durante el almacenamiento.
JUDIÓN DE LA GRANJA
El judión de La Granja se cultiva en el Real Sitio de San Ildefonso y otros municipios del área geográfica delimitada de la provincia de Segovia. Se distingue por su gran tamaño, su forma arriñonada y su color blanco uniforme, así como por su piel fina y blanda, poco perceptible tras la cocción.
Presenta una textura mantecosa y cremosa, que lo diferencia de otras variedades de judía de grano y lo convierte en un alimento muy apreciado por los consumidores y profesionales de la cocina.
Su calidad y características se deben tanto al medio geográfico como a la combinación de factores naturales y humanos. Las condiciones edafoclimáticas de la zona, junto con las prácticas agrícolas tradicionales y el conocimiento transmitido de generación en generación, han favorecido el desarrollo de un producto de reconocida calidad y prestigio, estrechamente ligado a su territorio de origen.
Las fases de producción son la preparación del suelo, la siembra, la recolección, el secado y la selección de las semillas para el año siguiente. Las dos últimas fases deben realizarse dentro de la zona delimitada, dado que la experiencia necesaria para asegurar un secado adecuado, así como la pericia en la selección de semillas para salvaguardar la pureza varietal del judión de La Granja resultan determinantes para su calidad final.

