spot_img
spot_img

Teatro alternativo entre adobe

El festival de teatro Fetale cumple 27 ediciones atrayendo una mirada internacional sobre Tierra de Campos, una comarca histórica que sigue muy viva y en la que brotan “cosas extraordinarias”

Ricardo Ortega

La comarca de Tierra de Campos acoge este verano la edición número 27 del Festival de Teatro Alternativo, Fetale, una cita que se prolonga desde el 4 hasta el 20 de agosto y que convierte a este territorio en un escenario casi improvisado, si es que cabe hablar de improvisación cuando un atrezzo y una tramoya se han ido fabricando, desmenuzando y volviendo a levantar a lo largo de los siglos.

El paisaje y el adobe son los protagonistas de un encuentro que atrae a miles de personas a localidades que en sí mismas, al ser enumeradas, ya ofrecen una reverberación poética. Castroponce de Valderaduey, Valdunquillo, Medina de Rioseco, Mayorga y Urones de Castroponce, esta última fundadora y epicentro de un Fetal que pasó a denominarse Fetale, con una ‘E’ añadida en alusión a sus extensiones, a convertir esta cita cultural y humana en un polo de atracción para el conjunto de la comarca.

En los últimos años la programación corre a cargo de una compañía joven y veterana, Azar Teatro, para cuyos responsables “27 ediciones hablan de un compromiso sellado entre Urones de Castroponce y las artes escénicas, de una cita artística consolidada, de una trayectoria que ha sabido señalar como imprescindible el Fetale”.

Cada obra, cada concierto, cada artista se reivindica a sí mismo y a su creación frente al público y este lo hace con su aplauso o con su crítica. “Pero todos juntos conforman una categoría especial, la que agrupa a aquellos que quieren entender y los que quieren ser entendidos. ¿Acaso puede haber mejor unión?”, se preguntan en la compañía.

De este modo sigue habiendo sitio para lo nuevo, para la experiencia, para lo seguro y para el riesgo. “Oiremos sobre lo mundano y sentiremos lo poético. Se darán la mano las campanas con los ecos de los conciertos y el particular sonido de las carracas. Se encontrará la danza con la calle y el circo con las eras. Y hay teatro que cobijarán las nubes y otro bajo un techo de teja y madera”, recalcan.

¿Qué es lo alternativo?

La mayor parte de los espectáculos se celebra de jueves a domingo, con actuaciones nocturnas y diurnas, al aire libre o en el interior de una sala. A las localidades que desean participar solo se les pide un espacio adecuado, una fecha disponible… Puede ser una era junto a la iglesia o una dársena del Canal de Castilla, como en el caso de Medina de Rioseco.

Urones de Castroponce, localidad matriz del festival, pone a su disposición su teatro (el Corral de la Anuncia), el pórtico de la iglesia y diferentes eras de su casco urbano.

Aquí merece la pena hacer un alto para analizar los contenidos del encuentro. Teatro alternativo. Bien avanzado ya el siglo XXI quizá convenga replantearse ese concepto, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde que empezó a hablarse de vanguardia, de modernidad y postmodernidad, y sin perder de vista el significado de aquello que representaban en el teatro los helenos hace más de 2.000 años.

“Hablar de teatro alternativo puede parecer una idea caduca, un tanto anticuada. ¿Qué es lo alternativo y qué es lo convencional?”, se pregunta Javier Esteban, dramaturgo y director de Azar Teatro.

El reto para él es “competir con aquello que te mantiene en casa, pegado al sofá, y lo que te ofrecen las artes escénicas es una experiencia: comparten un espacio y un tiempo con el público para hacer algo que no es reproducible. Porque, de hecho, si grabas una actuación en vídeo, se convierte en otra cosa y ya no es teatro”, advierte.

Por lo tanto, ¿qué teatro se puede presenciar en Fetale? “Intentamos programar espectáculos que van más allá de los convencional en un lugar que tampoco es un escenario ordinario, como una iglesia o una calle en un pueblo de Tierra de Campos, flanqueada por casas de adobe. La actuación de un personaje travestido entre casas tradicionales. ¡Eso es lo alternativo!”.

Y es que en el festival se programan artes escénicas y actuaciones musicales, incluso de folk, pero que van más allá de lo previsible. Con montajes que a priori podría pensarse que generarán rechazo, y sin embargo lo que hace el público es reaccionar de forma entusiasta, divertirse e interactuar con los artistas.

Una perspectiva internacional

La filosofía de este cónclave, de esta hoguera que no se apaga en varias semanas, también pasa por darle una perspectiva internacional. El programa de este año, aún en fase de borrador, incluye compañías de Portugal, Colombia y Eslovaquia, mientras que el año pasado hubo presencia, por ejemplo, de Italia y Venezuela.

Son artistas abiertos al mundo, que han conocido los cinco continentes y actuado para un público de culturas dispares, que no habla el mismo idioma que los actores o actrices.

Por eso son grupos que casan perfectamente con el público de Tierra de Campos, con unos hombres, mujeres y niños que dialogan con los artistas antes, durante y después del bolo, en una relación que sería impensable en un gran teatro de la ciudad.

Porque una de las claves radica en que el público de Urones, y el de otras localidades, disfruta del espectáculo y de la convivencia con los integrantes de las compañías, que duermen en locales municipales y comen aquello que cocinan los vecinos. También coinciden en el bar del pueblo después de la actuación, donde se produce un nuevo diálogo, en términos diferentes al que han experimentado pocos minutos antes.

“Ambas partes, paisanos y artistas, obtiene un punto de vista distinto porque están ante un interlocutor nuevo, en un marco poco habitual para ellos. Esa es la magia del teatro”, recalca Esteban.

Calor de Jean Philippe Kikolas – J. Esteban

La misma perspectiva lleva a traer compañías de otras partes de España, y también de diferentes puntos de Castilla y León. Se busca un equilibrio entre lo internacional, lo nacional y lo local, entendiendo ‘local’ por compañías de la comunidad autónoma, muchas de las cuales están poco valoradas en su propia tierra mientras cosechan laureles cuando trabajan fuera. “Por eso queremos poner de relieve que desde Castilla y León se hacen montajes vanguardistas, de calidad, por todo el mundo”.

Aurresku a ritmo de rock

En este programa no puede faltar una presencia sustancial de comunidades como Cataluña o el País Vasco, con unas propuestas “que tienen mucho valor para nosotros porque tienen un carácter innovador, que nos permite abrirnos a otros lenguajes, como al mezclar un aurresku (el baile tradicional de homenaje y reverencia de la cultura vasca) con el pop y el rock”.

“Es un festival que ya va por 27 ediciones, que se celebra coincidiendo con todas las fiestas del 15 de agosto, con calor, y cuenta con un público fiel que no desfallece, aunque muchas veces el lugar sea incómodo. Eso demuestra que se trata de una cita cultural puesta en pie con mucho esfuerzo, no solo de los organizadores y de los artistas, sino también de esas personas que se desplazan desde otras localidades, que ponen mucho de su parte”, reflexiona Esteban.

Es algo que se palpa en el escenario y fuera de él, gracias a un programa paralelo que complementa lo vivido durante las actuaciones. Se elaboran murales urbanos con la implicación de los vecinos, los propios artistas ofrecen talleres de marionetas, o de movimiento, a los vecinos… También con actividades a lo largo de todo el año, cuyo fruto puede cobrar cuerpo en la edición siguiente.

Una llave para Tierra de Campos

Los integrantes de Azar Teatro han tomado “un trabajo muy bien hecho” a lo largo de un cuarto de siglo y han ido aportando sus propias ideas, con innovaciones que van desde lo más palpable (como las relacionadas con el transporte hasta las actuaciones, con la intención de hacerlo más cómodo y reducir la huella de carbono) hasta lo más relacionado con una cosmovisión determinada.

Como el potenciar la mirada femenina del festival, “que ya existía pero que queríamos potenciar porque nos preocupa la igualdad de derechos; también por la convicción de que la mujer rural, que es el principal agente de vida en los pueblos, está muy viva y empujando”, apunta Mercedes Asenjo, actriz e integrante de Azar.

Mariano Castro

Otra novedad tiene que ver con la imagen del encuentro, con un logotipo que recoge las ideas ya existentes y las plasma en una nueva imagen, que aporta una identidad permanente. El logo simula una llave que abre Tierra de Campos, “de la que salen cosas extraordinarias”.

Pero es una llave situada en posición vertical, lo que la convierte en un faro que atrae hacia Urones de Castroponce a los perdidos, a los náufragos, pero también a la magia y el talento que se desparrama por un territorio que sigue muy vivo.


Fotografía principal: Espectáculo Kaldi Cía. Maintomano

spot_img

#MÁSCYL RECOMIENDA

ESCAPADAS DESTACADAS

La Ermita de San Marcos de Coomonte (Zamora) amenaza con derrumbarse

La cubierta de la Ermita de San Marcos, en Coomonte (Zamora), amenaza con derrumbarse inminentemente por el estado tanto del tejado, como de la...

CASTILLA Y LEÓN AL DÍA

SABOREA CYL

Palacio de Bornos da un paso más hacia la sostenibilidad

La bodega Palacio de Bornos, ubicada en la localidad de Rueda, acaba de obtener el sello ‘Sustaintable Wineries For Climate Protection’ (SWfCP) que la...