Verónica Vázquez
La nueva ruta turística creada en Tiedra es una propuesta turística, cultural e histórica que invita a descubrir la riqueza patrimonial de esta localidad de la provincia de Valladolid a través de Berenguela de Castilla, una de las mujeres más importantes de la historia medieval peninsular.
El recorrido permite conocer la relación de la reina con Tiedra y acercarse a la evolución del municipio, desde sus primeros asentamientos prerromanos hasta su realidad actual, marcada por el patrimonio, la agricultura y el turismo rural.

La iniciativa, denominada «Paseando por Tiedra con la reina doña Berenguela», ha sido creada por el Ayuntamiento de Tiedra y la Oficina de Turismo, con financiación de fondos LEADER y fondos europeos.
Es una ruta autoguiada de unos 12 kilómetros, con una duración estimada de entre tres y cinco horas y 16 paradas. Los códigos QR de los paneles permiten consultar información sobre los recursos sin necesidad de realizar la visita acompañados por un guía.
La propuesta combina conocimiento histórico, contemplación del paisaje y descubrimiento de la identidad local.
Berenguela de Castilla, protagonista de la historia
La pregunta que nos viene a la cabeza cuando conocemos la existencia de esta ruta es ¿quién es Berenguela de Castilla y qué relación tiene con Tiedra?
Empecemos por la protagonista de la ruta; Berenguela nació hacia 1180, hija primogénita de Alfonso VIII de Castilla y Leonor de Inglaterra.
Pertenecía a una de las familias reales más influyentes de Europa y estaba emparentada con la dinastía Plantagenet y era nieta de Leonor de Aquitania. En el contexto medieval, los matrimonios reales eran instrumentos diplomáticos para establecer alianzas, garantizar la paz y asegurar derechos sucesorios. Berenguela destacó por su capacidad para intervenir en ese escenario político.
En 1197 se casó con Alfonso IX de León para reducir las tensiones entre Castilla y León. La unión fue anulada alrededor de 1204 por motivos de parentesco, tras la intervención del papa Inocencio III, aunque los hijos de la pareja fueron reconocidos como legítimos.

La separación dio lugar a negociaciones sobre los bienes y territorios vinculados al matrimonio. En torno a 1203, cuando se produce la separación del matrimonio, se produjo la cesión de la torre de Tiedra y de determinados derechos a Berenguela, lo que explica el vínculo histórico de la villa con la reina.
Su importancia política alcanzó una dimensión decisiva en 1217, cuando heredó la Corona de Castilla tras la muerte de su hermano Enrique I. Sabiendo que era muy difícil que una mujer en esa época reinara, decide abdicar en su hijo Fernando, que será conocido por la historia como Fernando III el Santo.
En 1230, Fernando heredó también León, logrando la unión dinástica de ambas coronas. Berenguela intervino mediante negociaciones, apoyo sucesorio y habilidad diplomática. Murió en 1246, dejando un importante legado político.
Un territorio con una larga historia
La historia de Tiedra es anterior a la Edad Media. Los primeros datos que tenemos de sus orígenes son en el siglo V a.c., con un asentamiento vacceo en lo que hoy es la zona de la ermita. Las comunidades vacceas, cuya economía se basaba principalmente en la agricultura cerealista.
Posteriormente será conquistada por Roma y recibe el nombre de Amallobriga. Este nombre de Amallobriga aparece mencionada en el Itinerario de Antonino. Los materiales arqueológicos encontrados en la zona pueden conocerse en el Aula Arqueológica, instalada en el antiguo edificio de la Casa del Concejo.
Durante la Edad Media, el poblamiento se trasladó a una ubicación más favorable para la defensa. La tradición local sitúa este cambio en el siglo XII, cuando se desarrolló un núcleo fortificado en una posición elevada, desde la que se podía controlar visualmente el territorio.

La villa creció alrededor de sus defensas y espacios religiosos, y llegó a contar con cuatro iglesias, de las que tres permanecen en pie. Además, tenía un mercado documentado desde el siglo XI, prueba de que su importancia también era comercial y económica.
El castillo, símbolo de la relación con Berenguela
El castillo de Tiedra es el monumento más representativo de la localidad. Situado en el borde del páramo, su emplazamiento permitía vigilar caminos y controlar un territorio relacionado históricamente con la frontera entre Castilla y León. Se conoce también como Castillo-Torre de la Frontera. Su construcción comenzó en el siglo XII y el conjunto experimentó transformaciones hasta el siglo XV.
La torre del homenaje, construida en piedra de sillería, alcanza los 33 metros. Cuenta con dos accesos: uno inferior destinado a los soldados y otro elevado reservado a los nobles. Sus gruesos muros y estrechas aberturas responden a necesidades defensivas. También disponía de mazmorras en las que, según el artículo, estuvieron recluidos personajes como el obispo de Palencia y el duque de Haro.
La muralla conserva distintas etapas constructivas. Dos paños corresponden al siglo XII; los otros fueron inicialmente una empalizada, sustituida en el siglo XIV por muros construidos por la familia Téllez de Meneses. En el siglo XV, Enrique IV entregó la torre y la villa a Pedro Girón, primer duque de la Casa de Osuna.
La familia mantuvo la propiedad hasta finales del siglo XIX, cuando la adquirió la familia Carmona Alonso, de Tiedra, que transformó el castillo en palomar. En 2010, el Ayuntamiento compró el inmueble y lo rehabilitó para uso turístico.
El castillo actual no es exactamente el de la época de Berenguela: es el resultado de ampliaciones, reformas y cambios de propiedad a lo largo de varios siglos. Su valor está también en conservar las huellas de esas distintas etapas.
Con la reina doña Berenguela
Ya hemos visto la historia de Tiedra y su unión con la reina doña Berenguela, ahora me gustaría mostraros lo que vamos a ver en la ruta.
Es una ruta autoguiada como hemos dicho que comienza en el parking disuasorio de la localidad y que en sus 16 paradas podemos visitar tantos recursos patrimoniales como privados. En los paneles instalados en cada punto tenemos unos códigos QR tanto en castellano como en inglés, que nos dan información detallada del recurso turifico ante el que nos encontramos.
También dan acceso a una página web con una información mayor del municipio y de la propia ruta.

Algunos de los recursos patrimoniales que vamos a ver en la ruta son por ejemplo:
La ermita de Nuestra Señora de Tiedra la Vieja, situada junto al yacimiento de Amallóbriga, conecta la historia antigua con las tradiciones religiosas locales. Desde este entorno se obtiene una perspectiva de la villa, los campos y el castillo. La ermita actual no debe confundirse con un edificio contemporáneo de Berenguela, pues su historia constructiva es posterior.
El patrimonio religioso también es esencial. Tiedra contó con cuatro iglesias, de las cuales tres siguen en pie; San Miguel tiene orígenes en el siglo XII y estuvo vinculada al recinto medieval.
San Pedro conserva restos que permiten recordar la antigua organización parroquial.
El Salvador, construida entre el siglo XVI y comienzos del XVII, es la única iglesia que mantiene culto en la actualidad. Los templos muestran la importancia de la religión en la organización social y permiten observar la evolución arquitectónica de la villa.
La plaza Mayor, sus soportales y arquitectura tradicional recuerdan la función de las plazas como lugares de encuentro, comercio y convivencia.

El Ayuntamiento actual se construyó en el siglo XIX sobre el solar de un antiguo hospital y representa una etapa posterior de la administración local.
El antiguo Pósito Real amplía la mirada hacia la economía rural. Los pósitos almacenaban grano y podían facilitar su disponibilidad para la siembra o el consumo en momentos de necesidad.
Aunque el edificio visitable corresponde a una etapa posterior a Berenguela, permite recordar la importancia del cereal y de la organización de reservas para el abastecimiento.
La ruta incluye también lugares vinculados a la historia más reciente y a la vida cotidiana. Las escuelas, construidas en 1929 sobre los restos de la desaparecida iglesia de Santa María del Castillo, recuerdan la importancia de la educación en el medio rural.
Los lavaderos, construidos en 1959, evocan una época en la que lavar la ropa exigía desplazarse y realizar un importante trabajo físico.
El antiguo cuartel de la Guardia Civil, de finales del siglo XIX, y el mural contemporáneo «La Abuela» completan esta mirada a la identidad local, o el más reciente dedicado a la Reina Berenguela, inaugurado este año.

La propuesta incorpora, como hemos comentado, recursos turísticos privados como son el Centro de Interpretación de la Lavanda explica la elaboración del aceite esencial, sus usos y productos derivados, y ofrece visitas a los campos durante la floración.
Mieleros Miel79, iniciativa de los hermanos Óscar y Samuel Gato, elabora mieles artesanas de lavanda y romero y propóleos, y ofrece la experiencia «Apicultor por un Día».
El Centro Astronómico Cielo y Tiedra, con calificación Starlight, permite observar el cielo mediante telescopios y conocer el universo a través de sus actividades.
Finalizando esta ruta en el castillo de Tiedra, donde se ha instalado un marco pensado para hacernos una foto con el propio castillo y tener un recuerdo imborrable de la misma.
Por tanto esta ruta reúne patrimonio medieval, edificios religiosos, memoria arqueológica, arquitectura tradicional, paisaje agrícola y experiencias empresariales. El castillo y el casco histórico forman el núcleo principal, mientras que la ermita y el Aula de Arqueología amplían la perspectiva histórica.
En época de floración, la lavanda añade un atractivo estacional. La visita puede plantearse como excursión de medio día o ampliarse para dedicar una jornada completa al municipio.
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Verónica Vázquez es responsable de la Oficina de Turismo de Tiedra
Fotografía principal: Silvia del Río

