Ricardo Ortega
Hay algo oculto y subterráneo en Mogarraz que nos invita a la búsqueda y al conocimiento, a bucear entre papeles y objetos antiguos, a averiguar el valor real de las cosas.
Un algo que nos ofrece una sensación extraña; como si seres invisibles nos soplaran al oído que vivimos en un Matrix de luces de neón y decorados de cartón piedra, de prisas y aire viciado.
Son quizá las voces de los antiguos habitantes de la localidad salmantina, que nos animan a respirar el aire de la sierra, a callejear por esta localidad de trazo medieval, donde uno espera encontrarse con sus vecinos árabes o hebreos de hace cinco siglos, muchas veces responsables de una arquitectura vernácula como la que luce hoy y todavía Mogarraz; esos edificios que exhiben orgullosos el entramado de madera, la piedra, y sobre los que el artista local Florencio Maíllo situó los retratos de su proyecto ‘Retrata2’, que ha dado fama internacional a la localidad.
El nombre del pueblo significa en lengua árabe algo así como plantío o sembrado, y quien lleva mucho tiempo sembrando es el bejarano Venancio Sánchez, Venan, que en la calle El Troncho dirige ‘Tu librería de siempre’, una tienda “de viejo”, de libros de segunda mano, que reza a modo de eslogan ‘Ejerciendo la economía circular desde 2011’.
Venan reparte su pasión entre el paisaje, las callejuelas y la literatura. Además de buscar libros y ofrecerlos al público, edita sus propias colecciones, defiende los vinos elegantes de la rufete, variedad autóctona de la Sierra de Francia, y promueve por tierra, mar y aire el debate, la amistad, la cultura enraizada en la tierra.
Así surgieron los Viernes Literarios, que ya cumplen 50 ediciones y que han traído a escritores como Marcelo Matas de Álvaro, Charo Alonso o María Flor Álvarez. El viernes 20 de febrero cuentan con una edición especial, vermú incluido, para volver a encontrarse con los amigos de siempre y con otros nuevos.

El evento comienza a las 18,30 horas y supone la inauguración de una muestra retrospectiva sobre el medio centenar de citas celebradas hasta la fecha.
La exposición durará un mes “para dar a todo el mundo la oportunidad de acercarse a conocerla”, nos dice Venan, que encarna los ideales del turismo tranquilo, del compromiso, de quienes creen en construir un mundo justo y hermoso, sobre todo si se hace desde este baluarte contra el estrés en el que siempre saludan los vecinos. Aunque sea en susurros.



