spot_img
spot_img

Vallejo de Orbó, un pueblo convencido en recuperar los hitos de su pasado minero

Cuando cerró la mina de carbón, el poblado de Vallejo de Orbó se despedazó, dejando tras de sí un patrimonio y una historia que una asociación lleva una década intentando reconstruir

Daniel González // Foto portada: Jeremiah Suances

Han pasado 10 años desde que la historia de Vallejo de Orbó dio un vuelco absoluto. Este antiguo poblado minero, perteneciente al municipio de Brañosera en la Montaña Palentina, siempre estuvo vinculado a la extracción del carbón. De hecho, no existía tal población hasta que en 1838 un cura de Salcedillo, una localidad anexa, encontró unas “piedras” negras.

Se escarbó en la montaña, se construyó la infraestructura necesaria, así como las viviendas y edificios necesarios para la vida de lo mineros y sus familias. Pero, cuando en 1970 se cerró la mina, todo se abandonó y arruinó, hasta que en 2012 llegó ARPI, una asociación para la Recuperación de Patrimonio Industrial que se propuso como objetivo no olvidar lo que en su día fue Vallejo de Orbó.

Vallejo de Orbó y su iglesia

Un complejo minero único en España

En su época dorada el poblado llegó a contar con cerca de 2000 habitantes que contrastan con el centenar actual. Sueldos cuantiosos, ocio espectacular, uno de los primeros alumbrados públicos de Palencia, retretes en las viviendas, alcantarillado, y hasta primer cine de la provincia de Palencia, satisfacían las necesidades de los trabajadores y sus familias. También se construyeron una farmacia, hospital, caja de socorros, economato, escuelas y hasta una iglesia.

Antiguo Cine Ideal de Vallejo de Orbó, el primero de la provincia de Palencia
Antiguo Cine Ideal de Vallejo de Orbó, el primero de la provincia de Palencia

Todo ello instalado y sufragado por la empresa explotadora que convirtió la mina de Vallejo en pionera del país en técnicas y tecnología para la extracción del carbón. La joya de la corona sería una obra de ingeniería única en España y casi en Europa: un canal subterráneo navegable de 2 kilómetros que partía de una profundidad de 112 metros atravesando el subsuelo del poblado hasta salir a la superficie en los lavaderos.

Los lavaderos de Vallejo de Orbó. Foto: ARPI

Pero llegó el declive. Las minas se cerraron en los años 70, lo que provocó un éxodo masivo de la población hacia Cantabria, País Vasco o Madrid. Toda la infraestructura industrial se abandonó, así como parte de los edificios construidos para la vida cotidiana de los vecinos. La iglesia acabó en ruinas, al igual que el cine, se desmantelaron las instalaciones mineras y se achatarró la maquinaria.

En pocos años los frutos de su corta historia se hicieron pedazos, lo que hizo reaccionar a un grupo de personas para salvar lo que todavía quedaba.

Objetivo: convertirlo en un recurso turístico en memoria de la vida minera

En 2012, nació ARPI, una asociación en defensa del patrimonio industrial formada por los hijos o nietos de quienes vivieron y trabajaron en Vallejo, así como apasionados del patrimonio industrial. José Luis Ruiz Diego, presidente de ARPI, era de estos últimos. “Me enamoré de antiguo hospital del poblado”, explica. “Como este, vi un montón de hitos y estructuras testigos de la historia de la minería del carbón en España que necesitaban protección y ser puestas en valor”, añade.

Un grupo de voluntarios trabajan para recuperar el Pozo Rafael. Foto de José Luis ruíz

Para empezar esta labor de salvaguarda era fundamental tener la propiedad de las infraestructuras. Fue así como José Luis se puso en contacto con Victorino Alonso, conocido como el rey del carbón y gestor de las principales empresas españolas del sector del carbón. Se encontró con la negativa de Victorino, por lo que tuvo que esperar hasta hace un año y medio a que se acabaran las subvenciones a la minería y que la empresa acabara en concurso de acreedores para adquirir, junto con el apoyo de una decena de socios, los hitos industriales más importantes de la zona.

Un trabajo hercúleo extendido diez años atrás en el tiempo con el que la asociación cree haber conseguido un reconocimiento por parte de la población y de las instituciones. Con el apoyo económico de una decena de socios de ARPI y, recientemente de la Diputación, la Junta de Castilla y León y los ayuntamientos de Barruelo de Santullán y Brañosera, han conseguido la titularidad de los hitos más importantes de la zona: el castillete Rafael, la bocamina San Ignacio, el canal, la iglesia o una vivienda minera.

El objetivo es convertirlo en un plazo breve en un recurso turístico, complementario al Centro de Interpretación de la Minería de Barruelo de Santullán, a un kilómetro del poblado. “Queremos que el viajero cuando llegue un viernes pueda pasar el fin de semana disfrutando no solo del patrimonio industrial, sino también de la gastronomía, el paisaje y la cultura de toda la comarca”, señala el presidente de ARPI.

El mayor obstáculo, según José Luis, es la propia población local, reacia a este tipo de patrimonio por el conflicto laboral y las muertes que supuso. “Pero es su pasado y nosotros no queremos que se olvide”, defiende. “Nuestro objetivo es mostrar al visitante como era la vida del minero, el miedo que sentía, el intenso calor, siempre mojados, trabajando en calzoncillos y atentos a que las ratas no comieran su almuerzo”.

Procesión de Antorchas en la festividad de Santa Bárbara

Santa Bárbara: una procesión en homenaje a los mineros

En el mismo año que surgió la asociación, en 2012, se recuperó una tradición de casi todas las zonas mineras que tiene lugar en torno a la festividad de Santa Bárbara el 4 de diciembre, aunque dándole un toque simbólico.

La festividad consiste en rendir homenaje a los mineros en una procesión invernal en la noche del día 3. En ella los participantes portan lámparas mineras y antorchas en un silencio solo roto de camino al Pozo Rafael cuando se entona el himno ‘Santa Bárbara bendita’. “Solo el que ha trabajado en este tipo de minería sabe del sufrimiento de arrancar el mineral de las entrañas de la tierra; los demás nos hacemos una idea recabando documentos y memoria oral de aquellos trabajos, y estamos obligados a rendir este homenaje”, alegan sus organizadores.

Además de la procesión, durante los días 2, 3 y 4 se celebrarán una serie de eventos como el I Encuentro sobre paisajes mineros, exposiciones o un concurso de ollas ferroviarias.

spot_img

#MÁSCYL RECOMIENDA

ESCAPADAS DESTACADAS

Grajal de Campos, el señor del adobe

Ricardo Ortega La talla imponente de los edificios públicos destaca en las calles silenciosas de Grajal de Campos entre viviendas de dignidad humilde y limpia. Es...

CASTILLA Y LEÓN AL DÍA

SABOREA CYL

Los vinos de Ribera y Arlanza superan el reto de la sequía de 2023

La DO Arlanza califica la añada como Excelente, mientras para el Comité de Cata de la Ribera la cosecha del año pasado recibe la...