spot_img
spot_img

Aliste, vida milenaria

¿Ternera y capas pardas? ¿Aliste solo es ternera y capas pardas? Esta es la pregunta que me he hecho recientemente, después de descubrir lo que cualquier paisano de Castilla y León sabe de Aliste. Esta comarca zamorana, fronteriza con Portugal y al sur de la Sierra de la Culebra, no es muy conocida; y, si lo es, lo es por su carne y sus tradicionales capas pardas (hasta el papa debe de saberlo, recibió una el año pasado).

Adrián Leal

Pero, ¿acaso no hay nada más atractivo en esta comarca históricamente alejada? Basta con echar un vistazo in situ para descubrir que no faltan actividades de interés.

Se me ocurre que la primera explicación de un lugar que viene a la mente es su historia, quizá por aquello de empezar por el principio. Nuestra historia peninsular más antigua nos lleva a los tiempos prerromanos, antes de que nos trajeran la Pax Romana y esas movidas.

En Aliste tenemos un espléndido recuerdo celtíbero en San Vitero: un toro de piedra en la plaza del pueblo, al pie de la iglesia, que presumiblemente habrá sido testigo de pregones, bodas, bautizos y demás eventos principales durante milenios. Si Viriato no pasó estrictamente por aquí, fijo que un primo suyo sí.

De la época romana quedan restos de calzadas romanas (véase el después llamado Camino Morisco) y rutas de explotación, como la Ruta del Oro en Pino del Oro. También contamos con miliarios del mismísimo Adriano, gran emperador hispano por el que, por alguna extraña razón, siento simpatía…

El pasado medieval muestra detalles curiosos como por ejemplo el bautizo de la zona en sí. Aliste se refiere a río de los alisos, probablemente por la alta cantidad de alisos que encontraron a la vera del río Aliste. De la Reconquista hay notables huellas, como la Torre del Reloj de Alcañices y su muralla.

En plena Modernidad, a buen seguro que no faltaría gente en Aliste que fuera a jugarse el pellejo al barro de Flandes, donde más de uno ‘palmaría’ sirviendo en el Tercio de Zamora en la famosa Batalla de Empel (aquella en la que se nos apareció la Virgen por primera vez).

Durante las dos últimas centurias (por tomar una referencia más o menos reciente), Aliste ha sido una tierra extremadamente pobre y orientada a la emigración hacia América. Solo hasta los años sesenta del siglo XX se empieza a detener tal éxodo al exterior, para convertirlo en éxodo rural a la ciudad. Finalmente, los últimos cuarenta años han sido de prosperidad, por fin, aunque sea básicamente económica. La parva o las hoces, que eran herramientas de trabajo tan habituales como arcaicas hasta hace dos días, ahora perviven en la historia.


Labordeta, en un capítulo de su famoso ‘Un país en la mochila’, se refirió a Aliste como “uno de los lugares más arcaicos de España”


Los aficionados a la miel oscura deberían probar la alistana. La gran amplitud de monte bajo, con mucho brezo y jara entre pinares y robledales, es el paraíso de las abejas. Puestos a hablar de manjares, la comarca es tremendamente rica y sabrosa en la cuestión micológica. Rutas para recoger hongos son enormemente populares desde hace varios años.
¿Qué decir de la fauna, elemento fundamental de cualquier lugar? El greñudo burro zamorano-leonés tiene aquí su hábitat natural. En Villalcampo se encuentra el Aula del Asno, con interacción virtual y real con burros de verdad (sin ofender) y en San Vitero se celebra anualmente la Feria del Burro (lo dicho).

Si nos va más lo salvaje, aquí el lobo se ha convertido últimamente en una ‘celebrity’ (a este paso acabará yendo con gafas de sol), y hay muchas excursiones para avistarlo en algunos lugares especialmente aptos para ello, como las proximidades a San Pedro de las Herrerías y Mahíde.

¿Que nos gusta pasear por el monte? Entonces en Aliste vamos a quedar bien satisfechos. Hay multitud de rutas de senderismo por la zona, siendo especialmente atractivas aquellas que van a la cima de la Sierra de la Culebra. Por fortuna, aquí hay buenas posibilidades para pernoctar: casas rurales en los pueblos y el famoso camping de Figueruela de Arriba, que favorecen planes completitos para el fin de semana.

Si ya en tiempos de Viriato gozaban con algunas de estas buenas opciones, ¿vamos a dejar de hacerlo ahora? Por favor, un respeto a la historia y a las buenas costumbres, sobre todo cuando ahora podemos disfrutar de todo lo referido en estas páginas, y más que puede encontrar el lector.


Fotografías: José Antonio Gil, Adrián Leal y orejasyrebuznos.blogspot.com

spot_img

#MÁSCYL RECOMIENDA

ESCAPADAS DESTACADAS

Valladolid rinde tributo a Concha Velasco con un ciclo de sus películas más emblemáticas

El Ayuntamiento de Valladolid, en colaboración con la Semana Internacional de Cine (Seminci) y el Teatro Calderón, rendirá tributo a la destacada actriz vallisoletana...

CASTILLA Y LEÓN AL DÍA

SABOREA CYL

Nidia: vinos cristalinos y brillantes con corazón de Olmedo

Edu Mongil Cuando algo funciona muy bien, el consejo que mucha gente da es no tocar nada, por lo que pueda pasar. Los verdejos de...