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Jurisdicción de San Zadornil, cita obligada en el norte de Burgos

LSituado en el noreste de la provincia de Burgos, en el límite con la provincia de Álava, el Parque Natural Montes Obarenses-San Zadornil es, sin duda, uno de esos espacios naturales en los que apetece perderse en esta época del año para disfrutar de los colores que dibujan en este rincón del noreste burgalés especies vegetales como los pinares, las encinas, el alcornoque y los castaños entre otros.

La riqueza de estas especies arbóreas se debe a “la privilegiada situación de este parque natural, a caballo entre el clima atlántico y el mediterráneo”, explica Nino Guerra, técnico de la Fundación Patrimonio Natural en la provincia de Burgos.

Fruto de estas excepcionales condiciones naturales y climatológicas, especies como el ‘pinsapo’ aún pueden sobrevivir a las duras temperaturas del continente europeo, gracias a lo veranos frescos e inviernos fríos, con elevadas precipitaciones en primavera y nieblas frecuentes en otoño y primavera de la meseta.

Pero no solo la evolución natural ha dejado huella en la vegetación que cubren las laderas de estos montes. También la historia ha aportado su grano de arena, como puede comprobarse en los bosques centenarios de castaños, que se encuentran en Arroyo de San Zodornil y que “fueron introducidos en esta zona y en la Península Ibérica por los romanos”, explica el técnico forestal.

Una enorme bisagra natural

Como si de una bisagra enorme se tratase, los Montes Obarenes se alzan como una gran muralla natural sobre las llanas tierras de La Bureba, dando como resultado un paisaje caracterizado por bellos y profundos desfiladeros. Buen ejemplo de ello son las hoces excavadas por el Ebro en Sobrón, el angosto desfiladero tallado por el río Oca y la garganta abierta por el río Purón en la sierra de Arcena.

Los Montes Obarenes presentan un modélico relieve estructural de estilo jurásico y sus máxima altura es el pico de Pan Perdido, con 1.237 metros de altura. Limitado al norte por el río Ebro, en su interior comprende las sierras de Oña, La Llana, Pancorbo, Arcena y los propiamente llamados Montes Obarenes.

Los profundos bosques, las bóvedas y crestas calcáreas de paredes verticales dan cobijo a más de 128 especies de invertebrados que habitan en los montes del noreste de Burgos. De ellas, 29 corresponden a mamíferos que destacan por su vulnerabilidad o por encontrarse en peligro de extinción como el gato montés, la nutria, o el musgaño patiblanco. “Las especies más abundantes con las que se puede topar el senderista son los corzos y los jablíes”, explica el representante de la Fundación Patrimonio Natural.

Dentro del grupo de las aves es frecuente que águilas reales o buitres sobrevuelen el cielo de estos montes. Además, también es posible contemplar el aguilucho cenizo, la tórtola, el búho real y la garza imperial, sin olvidar las diversas especies de aves migratorias que se pueden observar en el embalse de Sobrón y sus proximidades.

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