Alfredo Fernández
Cada vez es más común el acercarse a un municipio castellanoleonés y tener dos simples opciones: o bien llegas y ves un pequeño pueblo de pocos habitantes en donde nadie o casi nadie se deja ver, o bien llegas a un lugar exactamente igual, pero que en su contraparte cuenta con un bar local en donde transcurre casi toda la actividad social y de reunión entre los habitantes del pueblo.
Para mucha gente de la comunidad, ya sean residentes durante todo el año (los que más se benefician y los utilizan) o personas que utilizan los pueblos para pasar sus vacaciones, estos bares son un requisito indispensable para poder no solo pasar un rato agradable y socializar con los vecinos, sino también para poder dar opción de reunión y de paliar la soledad a gente que, sin este bar, no tendría otra opción viable.
Este pasado 2025 y este 2026 cuentan con un aliciente y con un tono de prosperidad y reflote que no se venía viendo en años anteriores, ya que tanto la Junta de Castilla y León como la marca cervecera Mahou han lanzado varias iniciativas con las que impulsar estos pequeños negocios que dan vida al mundo rural.
Las ayudas de la Junta para mantener la vida cotidiana de los municipios
El pasado abril, la Junta expuso su aprobación de un presupuesto de entre 3 y 3,5 millones de euros destinados a la conservación, restauración o reapertura de locales en municipios o pedanías de 300 habitantes o menos. Esta medida amplía no solo la cantidad monetaria destinada desde la Junta, sino también el número mínimo de habitantes de dichos municipios, pudiendo así dar oportunidad de ayuda a una mayor cantidad de municipios.
Las palabras del consejero González Gago fueron claras: «Queremos que nuestros pueblos más pequeños cuenten con las infraestructuras y los servicios públicos necesarios para facilitar la vida cotidiana de sus vecinos, objetivo por el que la Junta de Castilla y León trabaja día a día».
Al incrementar el límite a 300 habitantes, una gran cantidad de municipios entran dentro de esta base de ayudas (un 68% de los municipios y un 94% de las pedanías). De todas estas localidades, las inferiores a 100 habitantes serán las que tengan una mayor preferencia a la hora de recibir estas ayudas.
Se busca que con los 3.000 euros que se destinan a cada local, se puedan sufragar los gastos básicos de cada establecimiento para así, dar una mayor oportunidad a los responsables de los locales de poder vivir de dicho negocio. González Gago expuso que «todo el que vive en el medio rural sabe que la vida sin bar es más difícil».
Después de la llegada del primer paquete de ayudas, el pasado 22 de diciembre la Junta aprobó la destinación de 5 millones de euros en concepto de «mantenimiento de los pequeños núcleos rurales de la Comunidad».
Con esta delegación del presupuesto, se espera que sean 1.667 ayudas las que sean destinadas, buscando que en 2026 la cantidad de establecimientos en este tipo de pueblos crezca y que los ya existentes puedan seguir con sus actividades sin problema.

La Junta destaca cómo cada municipio que ha solicitado la ayuda y ha cumplido con los requisitos establecidos ha resultado beneficiado por la ayuda pertinente, destacando el éxito de la iniciativa que se centra en escuchar al medio rural.
El «Plan Mahou»
La empresa Mahou, por su parte, ha lanzado una iniciativa con la que impulsar y apostar por el emprendimiento rural. BarLab rural llega como una forma de emprendimiento en pueblos de menos de 5.000 habitantes donde se busca no solo impulsar el emprendimiento de personas que quieren apostar por el medio rural, sino que se busca que los más beneficiados sean los grandes olvidados: los habitantes de la España rural.
Al igual que la Junta, la cervecera busca que las pequeñas localidades que no tienen otra opción de reunión no tengan la obligación de desprenderse de uno de sus mayores baluartes y que así siga habiendo bares que proporcionen vida a estos municipios.
Junto a AlmaNatura (encargada de la parte social del proyecto), que se centrará en buscar qué necesita cada local y municipio, la empresa cervecera pondrá a disposición de los nuevos emprendedores sus servicios dentro del ámbito hostelero, con el fin de lograr no solo un servicio nuevo y que preste este servicio en los pueblos, sino que también se destaque por ser de calidad.
Una de las mayores iniciativas dentro del proyecto es la de poder conseguir la reapertura de bares que de verdad formen conexiones con una comunidad de vecinos, dando a entender que da igual si el pueblo tiene 60 o 4.700 habitantes.
A su vez, ambas empresas van a exponer a disposición de los emprendedores mentorías online sobre las áreas base de la hostelería, así como también con apartados más específicos. Durante los meses iniciales del proyecto, estas mentorías se proporcionarán de forma individual o grupal, mostrándolas como una red de apoyo para aquellos emprendedores que busquen lograr un negocio sostenible y duradero.

Los bares de pueblo, esos lugares de júbilo y comunión, siempre han destacado por tener todo lo mejor del medio rural agrupado en un espacio local y acogedor. Con estas nuevas iniciativas no solo se potencia la hostelería rural, se da vida a un medio vital no solo de Castilla y León, sino del panorama español que, cada vez más, nos demuestra cómo lo mejor viene en pequeños frascos.



