Alfredo Fernández
En el corazón de la provincia, dejando Brañosera y Barruelo de Santullán a la izquierda y a tan solo media hora de Reinosa, encontramos la pequeña localidad de Salcedillo.
La pequeña localidad palentina pertenece al municipio de Brañosera y se ubica dentro del Camino de Santiago del Norte, concretamente en la Ruta del Besaya. Se encuentra alojado en la vertiente sur de la Sierra de Híjar, dejando también a sus pies un río con el mismo nombre. Esta localidad quizás por sí sola no destacaría, pero gracias a su historia y a su iglesia, se convierte en un destino altamente recomendado.
Historia
Creada en una época inicial de la Edad Media, siempre estuvo implementada en la Mediana Menor de Aguilar de Campoo. Con el paso de los años llegó la caída del Antiguo Régimen y, como una gran cantidad de localidades de Castilla y León, Salcedillo se constituyó como municipio constitucional.
A mediados del siglo XIX cuando Palencia experimentó uno de sus picos de población, la localidad contaba con 27 casas y con unas 140 personas. Con el paso de los años, la localidad terminó por integrarse en Brañosera.
En la actualidad, al igual que la gran mayoría de pequeñas localidades de la provincia, su población ha decrecido desde mediados del siglo XX, alojando unas 50 personas a inicios del siglo XXI y teniendo una población de 18 personas en la actualidad.

San Martín de Obispo
Quizás el mayor exponente de toda la localidad. Ubicada en el centro del pueblo, se alza como uno de los edificios religiosos mejor conservados (y más tras su restauración) y con mayor importancia de la provincia.
El edificio tiene una datación inexacta ubicada en el siglo XII, siendo esta de carácter románico, pero teniendo ampliaciones y nuevas zonas que datan de los siglos XIII y XIV (su torre, espadaña y sacristía).

La iglesia tiene una peculiaridad que hace tan difícil esta datación: su casi completa destrucción en la revolución minera de 1934. Se vio su alto valor cultural y religioso y tras el final de la Guerra Civil, la iglesia fue reconstruida a lo largo de los años 40.

Destaca por ser un edificio en un estado envidiable, destacando en su parte exterior su portada, compuesta por un arco de medio y tres arquivoltas, decoradas con ajedrezado, sogueado con bolas y flores inscritas en círculos. Esta portada se encuentra a su vez encuadrada en un precioso guardapolvo con decoración geométrica y con motivos florales. A su vez, podemos ver las columnas en los laterales que guardan en un estado peor conservado lo que se asemeja a figuras de animales. Esta entrada, que parece no tener final dentro de sus detalles, termina con una serie de canecillos, al estilo románico, de los que solamente se pueden considerar como originales los que adornan el ábside.

Posteriormente, en el interior de la iglesia podemos admirar una serie de naves adornadas con bóvedas de cañón y de cuarto de esfera. En el arco triunfal de la iglesia, tras la reconstrucción, se pudo salvar algún resto de las pinturas que en sus inicios jalonaban el interior de la misma.
Además, aunque ya no se encuentran en el edificio, se tiene constancia de que en el interior del edificio se encontraban una pila bautismal y una virgen de estilo románico.
Actualidad
Actualmente, tanto la iglesia de San Martín de Obispo como la localidad de Salcedillo no cuentan con una afluencia masiva de visitantes, pero, al igual que en el resto de la provincia, este pueblo debe ser una parada obligatoria si se pretende realizar una ruta por las iglesias de la provincia que conforman la herencia románica palentina.



