spot_img

San Cristóbal, el cerro que todo lo ve

Situado a 843 metros sobre el nivel del mar, el cerro de San Cristóbal es uno de los puntos más altos de toda la provincia vallisoletana

Yago Costoya

Da igual de que parte del planeta seas: hemisferio norte o sur, es indiferente. Todos vemos y nos encontramos bajo la misma luna. En Valladolid, también a los pies del mismo cerro, San Cristóbal, el ojo que todo lo ve, que todo lo siente. Desde las noches heladas, los característicos amaneceres cubiertos por la niebla pucelana o las ardientes tardes de verano. Testigo del despertar de toda una población, de la vida y la muerte de personajes que construyeron un legado, y de la ciudad que es y de la que fue.

El Cerro de San Cristóbal, localizado a cinco kilómetros del centro de la ciudad y a 843 metros sobre el nivel del mar, es uno de los puntos más altos de la provincia, la única sin montañas en toda España.

El ascenso hasta su cima permite movilizar el cuerpo a todos los que se interesen en explorarlo, siendo una gran alternativa para practicar running o ciclismo por sus fuertes pendientes. Sin embargo, en su punto más alto parece no haber nada esperando a sus visitantes, más que la panorámica de la ciudad gracias a la considerable diferencia topográfica.

No obstante, esto no ha sido siempre así, pues en 2016 se demolió una estatua que llevaba custodiando la cima desde 1946. Un monumento construido durante el periodo de la dictadura franquista, en homenaje a Onésimo Redondo, político fundador de las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica, que resultaron en las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS). Redondo fue abatido en una emboscada durante los primeros días de la Guerra Civil.

Monumento a Onésimo Redondo. Nicolás Pérez

Actualmente, en el cerro solo se encuentran diversas antenas de comunicación rodeadas de una abundante vegetación compuesta, principalmente, por cipreses y pinos. Es un espacio declarado de interés natural en el que, en el verano de 2024, el Ayuntamiento de Valladolid se propuso diversificar la masa forestal, crear charcas para anfibios y mejorar sus caminos con el objetivo de avanzar hacia la biodiversidad.

Desde las alturas se puede diferenciar claramente el Duque de Lerma, el edificio más alto de Valladolid y el segundo de Castilla y León, sobre el resto de inmuebles que componen la jungla de ladrillos. También, si las condiciones meteorológicas y la agudeza visual lo permiten – aunque para esto último siempre será buen aliado el zoom del dispositivo móvil – se podrán contemplar otros símbolos arquitectónicos de la ciudad, como la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, e incluso el castillo de Fuensaldaña, situado a 15 kilómetros del cerro.

Fotografía con zoom de la vista desde el cerro. Nicolás Pérez
spot_img

#MÁSCYL RECOMIENDA

ESCAPADAS DESTACADAS

Trapa celebra la Semana Santa con su tradicional chocolatada de Jueves Santo

Chocolates Trapa vuelve a dar la bienvenida a la Semana Santa con una de sus citas más queridas y esperadas: la tradicional chocolatada de...

CASTILLA Y LEÓN AL DÍA

SABOREA CYL

El enoturismo impulsa el futuro de la Ribera del Duero

El enoturismo se ha consolidado como un elemento clave en el desarrollo económico y social de Ribera del Duero, con impacto directo en el...