Marta Flores Vela nació en Valladolid en 1994. Allí estudió Filosofía Inglesa y después comenzó Literatura Inglesa a distancia desde Inglaterra.
Desde muy pequeña ya escribía cuentos, disfrutaba mucho haciéndolo, y cuando más lo hacía era en verano en el pueblo. “Recuerdo que el primero lo escribí después de ver ‘La princesa prometida’ por primera vez. Ya de adolescente fantaseaba con lo de escribir un libro, aunque parecía imposible”, asegura Marta.
Cuando estaba en Inglaterra se dijo a sí misma: “ahora o nunca”, y cuando terminó la carrera decidió centrarse en la escritura de su primer libro, ‘La línea que nos separa’. “Este libro fue un poco querer escribir mis experiencias, casi como un diario. Pero un día soñé con un viaje que hice con unos amigos y en el sueño era todo muy diferente, y de ahí mezclé las dos historias e hice una”, confiesa.

‘La línea que nos separa’, de Europa Ediciones, es la historia de dos grupos de amigos, uno en un país en guerra y otro en el país vecino. Según se desarrolla la historia se van viendo los contrastes entre un grupo y otro, “cómo unos viven con todo el lujo y durmiendo tranquilos dentro de sus preocupaciones, y cómo los otros tienen que sobrevivir a mil obstáculos en su día a día y lo único que quieren es volver a verse”, destaca la joven escritora.
Este libro, según su autora, trata de una reflexión sobre “lo cómodos que vivimos y lo poco que nos damos cuenta”. Pero, sobre todo, Marta Flores quiere hacer ver que una persona no es ladrona, delincuente, ni tiene que morirse de hambre, solo porque venga de un país en guerra. “Todos somos iguales, todos tenemos un hogar, un smartphone, caprichos y, sobre todo, sentimientos”, argumenta la vallisoletana.



